CUATRO VECES ORGULLOSA

Muchas vueltas, muchas penas y alegrias da la vida. Poder vivir -y sobrevivir- los azares del compromiso político, la lucha en todos los frentes por la defensa de las libertades, el exilio en América y en Europa, la vuelta al "paisito": Uruguay, y al cabo de unos años, la adopción de un nuevo país: Catalunya, me hicieron resistente y orgullosa.

Resistente a la injusticia y a la desigualdad, en cualquiera de sus formas: la desigualdad social, el abuso de las autoridades sobre las personas immigrantes, la discriminación de las mujeres, la negación de la libertad a los pueblos. Por eso me uní a la causa de Esquerra Republicana, que lucha para combatir las desigualdades, los abusos, la discriminación. Porque son hombres y mujeres libres que luchan por un país justo y diverso para todas y todos, sea cual sea su orígen y lengua.

Orgullosa de ser trabajadora y mujer, de poder mirar a cualquiera a los ojos con la mayor de las dignidades, por no ser menos que nadie y poder trabajar más que ninguno para ayudar a los demás. Orgullosa de ser de Nou Barris, de un barrio de catalanes de todo el mundo, de gente honrada y orgullosa, de la capital del país que nos acogió, Catalunya.
Orgullosa, muy orgullosa, de ser la primera immigrante que tendrá el privilegio de llevar la voz de tantos miles de latinoamericanas y latinoamericanos al Parlamento español, para decir que basta ya de injusticia, maltrato y discriminación.

Ana Surra
Núm 4 al Congrés per Barcelona